¿Sirven los probióticos para el asma?

Estudios recientes han encontrado que existe una relación significativa entre el asma y la flora intestinal, apuntando a un efecto beneficioso de los probióticos para el asma. No debería sorprendernos: numerosos estudios previos ya describían como la microbiota del intestino regula la inflamación de todo el cuerpo, influenciando en muchas patologías de otros órganos, entre ellas el asma. (McAleer and Kolls, 2018)

En las últimas décadas, el asma se ha incrementado de una forma notable. Este hecho se ha relacionado con la sustitución de la agricultura tradicional por la producción industrial de alimentos. Pero ¿cuál es la causa concreta de este efecto? Los cambios en la flora intestinal debidos a cambios en la alimentación parecen estar muy relacionados.

En un estudio llevado a cabo en Canadá por la Universidad de British Columbia, se encontró que en niños asmáticos había una disminución de algunos tipos de bacterias intestinales. Para entender la importancia de estas cepas, se utilizaron ratones a los que se había extraído toda la microbiota, causándoles -entre otros síntomas- inflamación pulmonar. Se observó que la reintroducción de estas cepas de bacterias en los ratones disminuye la inflamación de los pulmones (Arrieta et al, 2015).

También en ratones se ha demostrado que el consumo de una dieta rica en fibra mejora la microflora intestinal reduciendo la inflamación (Trompette et al, 2014). Por otro lado, en un estudio en pacientes reales, se observó que  alteraciones en la diversidad o abundancia de bacterias en el intestino durante el primer mes de vida, pueden conducir a la aparición del asma (Abrahamsson et al, 2014)

Este es un tema de candente actualidad: Varias ponencias en la reunión anual de la European Respiratory Society 2018 se centraron en estudios que relacionan la flora intestinal y los probióticos con la inflamación pulmonar y el asma.